viernes, 5 de abril de 2013

Libros

Y por último, queremos crear una lista de libros que consigan que tu mente descubra algo nuevo respecto a la realidad que nos rodea, que te haga crecer y al mismo tiempo que te haga querer luchar. (Si sabes de alguno, haz crecer esto poniendo el título en un comentario)


LIBROS


- Anónimo - El lazarillo de Tormes - Enlace PDF
- Arrabal, Fernando - Carta al general Franco
- Bosch, Alfred - Inquisitio
- Bradbury, Ray - Fahrenheit 451 --- Enlace PDF
- Camus, A. - El extranjero --- Enlace PDF
Camus, A - La caída --- Enlace PDF
- Cappelletti, Ángel --- Francisco Ferrer y la pedagogía libertariaEnlace PDF
- Céline, Louis-Ferdinand - Viaje al fin de la noche --- Enlace
- Chesterton, G. K. - El hombre que fue jueves --- Enlace PDF
- Compendio. La Anarquía en la pizarra. Escritos anarquistas sobre educación. Reseña / 
- Cortázar, Julio - Rayuela --- Enlace
- Delibes, Miguel - El mundo en la agonía Enlace
- Delibes, Miguel - Los santos inocentes --- Enlace PDF
- Dostoievski, Fedor - Memorias de la casa muerta --- Enlace PDF
- Dostoievski, Fedor - Memorias del subsuelo --- Enlace PDF
- Ende, Michael - Momo --- Enlace PDF
- Enzensberger, Hans Magnus - El corto verano de la anarquía
- Ferrer Guardia, Francisco - La escuela moderna --- Enlace PDF
- García, Víctor - Utopías y anarquismo --- Enlace Descarga
- Golding, William - El señor de las moscas --- Enlace PDF
- Emma Goldman - La palabra como arma --- Enlace PDF
- Harris, Marvin - Jefes, cabecillas, abusones
- Hesse, Hermann - Demian --- Enlace PDF
Hesse, Hermann - El lobo estepario --- Enlace PDF
- Hesse, Hermann - Y si la guerra continua
- Huxley, Aldous - Un mundo feliz --- Enlace PDF
- Inman Fox, E. - Ideología y política en las letras de fin de siglo (1898) 
- Kafka, Franz - La metamorfosis --- Enlace PDF
- Kropotkin, Pior - La conquista del pan --- Enlace PDF
Kropotkin, Pior - La moral anarquista --- Enlace PDF
- Lenin - El Estado y la revolución --- Enlace PDF
- Levi, Primo --- Vivir para contar. Escribir tras Auchwitz 
- Lukes, Steven - Las aventuras del profesor Caritat y las desventuras de la razón
- Manual. Todo lo que querés saber sobre cómo hacerse un aborto con pastillas --- Enlace Descarga
- Marx, K. y Engels, F. - El manifiesto comunista --- Enlace PDF
- Moro, Tomas - Utopía --- Enlace PDF
Nietzsche, F. - Así habló Zaratustra --- Enlace PDF
Nietzsche, F. - El anticristo --- Enlace PDF
- Orwell, G. - 1984 --- Enlace PDF
- Osvaldo Baigorria - El Amor Libre, Eros o anarquía --- Enlace PDF
- Platón - Apología de Sócrates --- Enlace PDF
- Pouget - El sabotaje 
- Saramago, José - Ensayo sobre la ceguera --- Enlace PDF
- Saramago, José - Ensayo sobre la lucidez --- Enlace PDF
- Saramago, José - Evangelio según Jesucristo 
- Sartre, J. P. - El existencialismo es un humanismo --- Enlace PDF
- Shusterman, Neal - Desconexión --- Enlace Descarga
- Thoureau, H.D. - Del deber de la desobediencia civil --- Enlace PDF
- Thoureau, H. D. - Walden  --- Enlace PDF
- Unamuno, Miguel - San Manuel bueno mártir --- Enlace PDF
Valdés, Zoe - La nada cotidiana --- Enlace Descarga
- Victor Hugo - Claude Gueix
- Villena, Miguel Ángel - Ciudadano Azaña
- Werner, Klaus y Weiss Hans - El libro negro de las marcas --- Enlace PDF

Música

También queremos crear una lista de canciones que sean reivindicativas, que griten por lo que luchamos y que canten revolución y despertar de conciencia. (Si sabes de alguna, haz crecer esto poniendo el título en un comentario)


MÚSICA

- Chico Sánchez Ferlosio - Gallo Rojo --- Letra y Vídeo
- Daniel Viglietti - Vamos, estudiantes --- Letra // 
- Folie à trois - Busco la paz y el conflico --- Letra //Youtube
- Johnny Cash - Man in black --- Youtube
- Pedro Pastor - Canción para la huelga general del 14N --- Youtube
- Propagandhi - Ska Sucks --- Youtube
- La Otra - El blues de la violencia --- Letra // Youtube // Goear
- Reincidentes - La republicana --- Youtube
- La Polla Récords - Igual para todos --- Letra // Youtube 
- La Raíz - Llueve en semana santa --- Youtube

Películas/Documentales

Queremos crear una lista de películas y documentales que sean reivindicativos o que den lugar a la reflexión (Si sabes de alguna, haz crecer esto poniendo el título en un comentario)

DOCUMENTALES


- Autodefensa (2011) --- Ver Online
- Epicuro y la felicidad --- Ver Online
- La guerrilla de la memoria (2002) --- Ver Online
- La luna en ti (2010) --- Ver Online
- Los anarquistas, historia inmediata (1984) --- Ver Online




PELÍCULAS


- Ágora (2009) --- Ver Online // Descarga (Uploaded)
- A.I. Inteligencia artificial (2001) --- Descarga (Freakshare)
- Brazil (1985) --- Ver Online
- Cadena perpetua (1994)
- Camino (2008) --- Descarga (Uploaded)
- Che: El argentico (2008) --- Ven Online
- Chicken run: evasión en la granja (2000)
- Cobardes (2008) --- Ver Online
- Criadas y señoras (2011) --- Ver Online
- De mayor quiero ser soldado (2010)
- Delitos y faltas (1989)
- Dogville (2003)
- El odios [La haine] (1995) --- Ver Online
- La lengua de las mariposas (1999) --- Ver online
- La Ola (2008) --- Ver Online
- Libertarias (1996) --- Ver Online
- Los edukadores (2004)
- Malcolm X (1992)
- The Wall [El muro] (1982) --- Ver Online
- Tierra y libertad (1995)

Manifiesto de los iguales


Manifiesto de los iguales que se puede leer o descargar AQUÍ y cuyo autor es Sylvain Maréchal (1750-1803) Fue periodista, escritor, filósofo y hombre de acción comprometido con la sección más izquierdista de la revolución. Colaboró con Gracchus Babeuf en la conjura de los iguales y suyo es el escrito fundacional, es decir, este manifiesto, que fue la expresión libertaria de la Revolución.

MANIFIESTO DE LOS IGUALES

¡PUEBLO DE FRANCIA!
Durante quince siglos has vivido esclavo y, por tanto, infeliz. Desde hace seis años respiras apenas, esperando la independencia, la felicidad y la igualdad.

¡La Igualdad! ¡Primer deseo de la naturaleza, primera necesidad del hombre y principal vínculo de cualquier asociación legítima! ¡Pueblo de Francia! ¡Tu no has sido más favorecido que las demás naciones que malviven en este desafortunado mundo!... Siempre y en todas partes la pobre especie humana confiada a antropófagos más o menos hábiles sirvió de juguete de todas las ambiciones, de pasto de todas las tiranías. Siempre y en todas partes se adormeció a los hombres con bellas expresiones: nunca y en ningún lugar obtuvieron, junto a la palabra, la cosa. Desde tiempo inmemorial se nos repite de manera hipócrita que los hombres son iguales y desde tiempo inmemorial la más degradante y monstruosa desigualdad pesa insolentemente sobre el género humano. Desde que hay sociedades civiles, el más bello patrimonio del hombre es reconocido sin contradicción, pero aún no ha podido realizarse ni una sola vez: la igualdad no ha sido más que una bella y estéril ficción de la ley. Hoy, cuando es reclamada con voz más fuerte, se nos responde: ¡callaos, miserables! La igualdad real es sólo una quimera; contentaos con la igualdad condicionada; sois todos iguales ante la ley. Chusma ¿qué más necesitáis?

¿Que qué más necesitamos?

Legisladores, gobernantes, ricos propietarios, escuchad ahora vosotros.

Somos todos iguales ¿no es eso? Nadie niega ese principio porque, salvo si se padeciese locura, no podría decirse en serio que es de noche cuando es de día.

Pues bien, a partir de ahora pretendemos vivir y morir iguales, como hemos nacido; queremos la igualdad real o la muerte; eso es lo que necesitamos. Y tendremos esa igualdad real, no importa a qué precio. ¡Maldito sea quien se oponga a ese deseo expreso!

La revolución francesa es sólo la precursora de una revolución mucho más grande, mucho más solemne, y que será la última.

El pueblo ha pisoteado el cadáver de los reyes y los curas que se aliaron contra él: hará lo mismo con los nuevos tiranos, con los nuevos políticos mojigatos sentados en el lugar de los antiguos.

¿Que qué necesitamos además de la igualdad de derechos?

Necesitamos que esa igualdad no sólo esté escrita en la Declaración de derechos del hombre y del ciudadano; la queremos entre nosotros, bajo el techo de nuestras casas. Aceptamos cualquier cosa por ella, empezar de cero para obedecer a ella sólo. ¡Perezcan todas las artes, si es preciso, mientras nos quede la igualdad real!

Legisladores y gobernantes que tenéis tan poco talento como buena fe, propietarios ricos y sin entrañas, en vano tratáis de neutralizar nuestra sagrada acción diciendo: lo único que hacen es reproducir esa ley agraria pedida ya más de una vez antes de ellos.

Calumniadores, callaos vosotros y, en el silencio de la confusión, escuchad nuestras pretensiones dictadas por la naturaleza y basadas en la justicia.

La ley agraria o el reparto de los campos fue el deseo inmediato de algunos soldados sin príncipe, de algunos pueblos primitivos movidos por su instinto más que por la razón. Tendemos hacia algo más sublime y más equitativo, ¡el bien común o la comunidad de bienes! No más propiedad individual de las tierras; la tierra no es de nadie. Reclamamos, queremos, el goce comunal de los frutos de la tierra: esos frutos son de todos.

Declaramos que no podemos soportar por más tiempo que la inmensa mayoría de los hombres trabaje y sude al servicio y para en disfrute de la más ínfima minoría.

Mucho menos de un millón de individuos, y durante demasiado tiempo, dispone de lo que corresponde a más de veinte millones de sus semejantes, de sus iguales.

¡Que cese de una vez este gran escándalo que nuestros descendientes no querrán creer! Que desaparezcan de una vez las escandalosas distinciones entre ricos y pobres, grandes y pequeños, amos y lacayos, gobernantes y gobernados.

Que no haya entre los hombres más diferencia que las de la edad y el sexo. Puesto que todos tienen las mismas necesidades y las mismas facultades, que haya para ellos una única educación, un único sustento. Si se contentan con un solo sol y con mismo aire para todos ¿por qué no habría de ser suficiente la misma porción y la misma calidad e alimentos para cada uno de ellos?

Pero los enemigos del más natural de los órdenes de cosas que se pueda imaginar gritan ya contra nosotros. Desorganizadores y rebeldes, nos dicen, sólo queréis masacres y botín.

¡PUEBLO DE FRANCIA!

No perderemos el tiempo contestándoles, pero te diremos que la sagrada acción que organizamos no tiene más objetivo que poner fin a las disensiones civiles y a la miseria pública.

Nunca ha sido concebido y puesto en marcha un propósito mayor. De tarde en tarde, algunos hombres de talento, algunos sabios, han hablado de ello en voz baja y temblorosa. Ninguno de ellos tuvo el coraje de decir la verdad completa.

Ha llegado el momento de las grandes medidas. El mal está en su punto más alto; cubre la faz de la tierra. El caos, con el nombre de política, reina en ella desde hace demasiados siglos. Que todo retorne al orden y vuelva a su lugar.

¡Que todos los elementos de la justicia y la felicidad se organicen ante la llamada de la igualdad!

Ha llegado el momento de fundar la República de los Iguales, ese gran hospicio abierto a todos los hombres. Han llegado los días de la restitución general. Familias quejumbrosas, venid a sentaros a la mesa común levantada por la naturaleza para todos sus hijos.

¡PUEBLO DE FRANCIA!
¡La más pura de las glorias te estaba reservada! Sí; tu debes ser el primero en ofrecer al mundo ese conmovedor espectáculo.

Viejas costumbres, antiguas prevenciones, querrán de nuevo poner obstáculos al establecimiento de la República de los Iguales. La organización de la igualdad real, la única que responde a todas las necesidades, sin provocar víctimas, sin que cueste grandes sacrificios, puede que de entrada no le guste a todo el mundo.

El egoísta, el ambicioso, temblará de rabia. Los que poseen injustamente clamarán que es injusticia. Los goces exclusivos, los placeres solitarios, los acomodos personales provocarán fuerte rechazo a algunos individuos hastiados de los sufrimientos ajenos. Los amantes del poder absoluto, los viles secuaces de la autoridad arbitraria replegarán con pena sus orgullosas cabezas bajo el nivel de la igualdad real. Su corta visión penetrará con dificultad en la próxima llegada de una felicidad común, pero ¿qué pueden algunos millares de descontentos contra una masa de hombres, todos ellos felices y sorprendidos de haber buscado tanto tiempo una felicidad que tenían al alcance de la mano?

Inmediatamente después de esta verdadera revolución, se dirán extrañados: ¡qué cosa! ¿La felicidad común dependía de tan poco? No teníamos más que quererla. ¡Por qué no la habremos querido antes! Sin duda, con un sólo hombre en la tierra que sea más rico, más poderoso que sus semejantes, que sus iguales, el equilibrio se rompe; el crimen y la desdicha se hacen presentes.

¡PUEBLO DE FRANCIA!

¿En qué signo, a partir de ahora, debes reconocer la excelencia de una constitución?... Aquella que, en su totalidad, reposa sobre la igualdad de hecho es la única que puede convenirte y satisfacer todos tus deseos.

Las constituciones aristocráticas de 1791 y de 1795 remachaban tus cadenas en lugar de cortarlas. La de 1793 era un gran paso hacia la igualdad real; nunca antes nos habíamos acercado tanto a ella; pero aún no llegaba al objetivo y no acometía en absoluto la tarea de la felicidad común que, sin embargo, consagraba solemnemente como un gran principio.

¡PUEBLO DE FRANCIA!

Abre los ojos y el corazón a la plenitud de la felicidad: reconoce y proclama con nosotros la República de los Iguales.




miércoles, 3 de abril de 2013

Así enloquecí



Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió:

Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente, gritando:
-¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!
Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó:
-Miren! ¡Es un loco!
Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité:
-¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!
Así fue que me convertí en un loco. Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser  comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.
Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.

Principio de El loco de Khalil Gibran que se puede leer o descargar AQUÍ

martes, 2 de abril de 2013

¿Qué es una utopía?

¿Qué es una utopía? Un sueño no realizado, pero no irrealizable. La utopía de Galileo es ahora una verdad, ha triunfado a despecho de la sentencia de sus jueces: la tierra gira. La utopía de Cristóbal Colón se ha realizado a pesar de los clamores de sus retractores: un nuevo mundo, la América, ha surgido a su conjuro, de las profundidades del Océano. ¿Qué fue Salomón de Caus? Un utopista, un loco, pero un loco que descubrió el vapor. ¿Y Fulton? También un utopista. Preguntad más bien a los académicos del Instituto... Todas las ideas innovadoras fueron utopías en su nacimiento.

Joseph Dejacques, El Humanisferio, pág. 62, la protesta, Buenos Aires, 1927

La poesía es liberación.